sábado, 22 de mayo de 2010

AQUELLA MUJER Y YO

Aquella mujer
implacable y feroz
de pérfida mirada pero con tierna voz
teje ofrendas a mi amor
me obliga a decir su nombre
a buscarla en rostros del día pasado
me ama pero esta vacía
oculta las noches pedidas
y disfraza a la luna de fiel compañera
aquella mujer
me hace conversar con palomas en vuelo
me hace perder el cúmulo de luceros
desfigura mi alma
chasquea con mi espíritu
se desvanece
me olvida
no recuerda
incompletamente me siente sin sentir
estas lágrimas que no logran expiar su silueta
este vitíligo en mis labios por sus labios
y esta historia
que es la prehistoria de la cruel posteridad



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